En el Día del Trabajo, Aliadas reconoce la importancia de honrar a las víctimas de la violencia antisindical y garantizar que nunca más se estigmatice el ejercicio legítimo de la libertad sindical. Este propósito debe avanzar de la mano del diálogo social, la legalidad, la sostenibilidad fiscal y la protección de todas las formas de trabajo formal.
Colombia necesita más trabajadores protegidos, más empresas capaces de contratar y más caminos hacia la formalidad. Por eso, cualquier medida laboral debe distinguir claramente entre prácticas ilegales que encubren relaciones laborales y modelos legítimos de prestación de servicios especializados que generan empleo formal, productividad e innovación.
“La mejor política laboral es la que protege derechos sin cerrar oportunidades. Reconocer a las víctimas y fortalecer el trabajo formal no son agendas opuestas: son parte de un mismo país que debe generar más oportunidades con derechos”, señaló Aliadas.
La alianza reiteró que combatir la ilegalidad laboral es necesario, pero advirtió que estigmatizar la tercerización legítima, los servicios especializados y las empresas formales sería un error. La formalización no se decreta únicamente: se construye con seguridad jurídica, productividad, incentivos, capacitación y reglas claras.
En ese sentido, Aliadas hace un llamado para que cualquier desarrollo normativo en materia laboral se oriente por cinco principios:
- Protección de derechos sin destrucción de oportunidades. Las medidas laborales deben mejorar las condiciones de los trabajadores sin restringir la creación de nuevos empleos formales.
- Diálogo social tripartito. Las decisiones deben construirse con trabajadores, empleadores y Gobierno, de manera técnica, transparente y equilibrada.
- Diferenciación entre ilegalidad y actividad empresarial legítima. El Estado debe sancionar la intermediación ilegal, pero proteger los servicios especializados, la tercerización lícita y los modelos formales que cumplen la ley.
- Seguridad jurídica y sostenibilidad. Las reglas deben ser claras, aplicables y compatibles con la capacidad real de las empresas para contratar, invertir y crecer.
- Formalización como prioridad nacional. El objetivo debe ser que más colombianos accedan a ingresos estables, seguridad social, protección laboral, formación y bienestar.
“No se protege el trabajo si se encarece o restringe la creación de nuevos empleos formales. El reto de Colombia es ampliar la formalidad, no cerrar las puertas a quienes pueden generar oportunidades”, concluyó Aliadas.
Colombia, el propósito que nos une.





